El enfriamiento es el cierre que casi nadie hace y todos necesitan. Una rutina corta de estiramientos mejora tu flexibilidad y recuperación.
Terminas la última serie y sales corriendo del gimnasio. Error común. Dedicar unos minutos a estirar al final ayuda a tu recuperación, tu movilidad y tu bienestar general.
Por qué estirar al final
Después de entrenar, los músculos están calientes y receptivos. Es el momento ideal para el estiramiento estático, justo el que debes evitar antes de levantar.
El estiramiento post-entrenamiento no elimina las agujetas por arte de magia, pero mejora tu rango de movimiento a largo plazo.
Rutina de enfriamiento (8 minutos)
Mantén cada estiramiento de 20 a 30 segundos, sin rebotes.
Tren inferior
- Estiramiento de cuádriceps de pie
- Isquiotibiales sentado
- Glúteo cruzando la pierna
- Pantorrilla contra la pared
Tren superior
- Pecho en el marco de una puerta
- Tríceps por encima de la cabeza
- Espalda y dorsales
Claves para hacerlo bien
- Respira profundo y relaja el músculo
- Estira hasta sentir tensión, nunca dolor
- No rebotes; mantén la posición estable
Un extra: el foam roller
Pasar el rodillo por los grupos trabajados ayuda a liberar tensión y mejora la circulación. Dedícale un par de minutos a las zonas más cargadas.
Cierra cada sesión con calma. Esos ocho minutos finales son una inversión directa en tu próxima sesión.